El color de la pelota de este deporte empezó siendo blanca e incluso negra para ciertas ocasiones. No fue hasta el año 1972 cuando se decidió que el color oficial fuera el amarillo.

La IFT, Federación Internacional de Tenis, decidió este cambio en el momento que la televisión pasó de verse en blanco y negro a color. Antes, las bolas era blancas y se veía a la perfección.

Una vez cambiado el color del objeto de juego, se hicieron varios estudios para averiguar por qué el amarillo era el mejor color, y se llegó a la conclusión de que el chillón iba a ser muy atractivo para los televidentes y así también les facilitaría un mejor seguimiento de la trayectoria de la bola.

Otra cosa que se estudió fue el tamaño y peso de la misma, hasta alcanzar la bola ideal para este juego de raqueta. Finalmente se llegó a la conclusión que tenía que contar con un diámetro de 6,54 a 6,86 centímetros y el peso ideal tendría que rondar entre los 56 y 59,4 gramos.

Las pelotas no han sido lo único que ha cambiado. También lo han hecho las raquetas, antes eran de madera y tenían otra forma.

Ahora cuenta con más cuerdas en ella y son de mayor longitud. Ya no solo es importante la pelota que se utiliza para jugar, sino también el objeto de juego, desde la propia raqueta hasta el tipo de cordaje y la tensión de las cuerdas.

Las raquetas que se usan ahora tienen mucha más facilidad a la hora de romperse que las que había en los años 70.

¿Qué te ha parecido el motivo de que las pelotas de tenis sean amarillas? ¿Lo sabias o te lo imaginabas?

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